Lecciones sin palabras: lo que los animales nos enseñan sobre el amor, la lealtad y la compasión.
"De que nos sirve redactar leyes y grandes discursos si somos incapaces de proteger a quienes no tienen voz para defenderse."

Carolina Perilla
La Cronista de lo Esencial

— Opinión - Angye Carolina Perilla (1)
Cuando abres los ojos del alma, ves más que un animal: logras admirar la esencia de la nobleza, el amor, la lealtad y la compasión en su estado más puro.
Entonces entiendes, y hasta te avergüenzas, de que aún sin la capacidad de hablar, ellos pueden enseñarnos lecciones que quizás nunca aprenderíamos, ni siquiera con una maestría.
A diferencia de los animales, somos capaces de escribir, contar historias, imaginar el futuro y transformar ideas en acciones. Y precisamente por eso tenemos una gran responsabilidad: usar esas habilidades para ayudar a nuestro prójimo, sin importar su edad, color de piel, religión, pensamiento político, cultura o incluso su especie.
Podemos escribir proyectos y leyes que protejan la vida, compartir palabras que inspiren, contar historias que despierten la esperanza, motivar a otros a dar el primer paso y poner nuestros conocimientos al servicio de un futuro mejor. También podemos reconocer nuestros errores, aprender de ellos y volver a intentarlo. No siempre se obtiene el resultado esperado en el primer intento, recuérdalo siempre; sin embargo, el esfuerzo, la constancia y todo lo que aprendiste en el camino te darán una gran ventaja.
Este escrito nos invita a reflexionar, mirar dentro de nosotros, reconocer nuestra capacidad de amar y de servir, y finalmente darnos un abrazo a nosotros mismos, recordando que siempre podemos ser mejores de lo que fuimos ayer.





















