¿Para qué pagamos 3.350 millones? La cómoda y peligrosa parálisis de la Planeación en Villanueva
"La Alcaldia de Villanueva exige a los ciudadanos asumir el diseño tecnico del PBOT, burlando una consultoria de 3350 millones. El futuro no es un papeleo."

German Valencia
El Planificador del Territorio

— Opinión - German Valencia (1)
El trámite de revisión general del Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT) de Villanueva ha entrado en una fase crítica que desnuda la preocupante visión burocrática de la actual Administración Municipal. A través del oficio OAP-1040-963-2026, la Oficina Asesora de Planeación ha pretendido notificar al H.Concejo Municipal —y, por extensión, a toda la ciudadanía— una suerte de "renuncia anticipada" a su obligación de procesar técnicamente las demandas, quejas e inconformidades de los sectores productivos, gremiales y comunales de nuestro municipio.
Bajo el supuesto y sofisticado argumento de que las solicitudes ciudadanas "no constituyen proposiciones debidamente estructuradas" y carecen de "precisión cartográfica o documental", la Alcaldía pretende trasladar adrede la carga de la modelación técnica a los concejales y a los habitantes de Villanueva. Se trata de una postura inadmisible, de un sofisma institucional que busca asfixiar el control político y social reduciendo la concertación democrática a un simple papeleo burocrático.
El Concejo no es una firma consultora
Pretender que un concejal o un líder comunitario deba aportar un plano perfectamente corregido en software especializado para que su objeción sea válida es, además de un exabrupto legal, un atropello a la lógica constitucional. El Concejo Municipal es, por definición, un escenario de representación política y democrática. La Constitución y la Ley no exigen títulos en urbanismo, ingeniería y/o cartografía para ocupar una curul.
Los concejales y los ciudadanos proponen el rumbo, identifican las inconsistencias reales del territorio —como el flagrante despropósito de superponer determinantes ambientales arbitrarias sobre áreas productivas históricas, o la total desconexión con la normativas y aislamientos de protecciones ambientales— y emiten un dictamen de política urbana. Su deber es levantar la voz y fijar la postura política; la obligación de trazar la línea exacta en el mapa es de la Administración.
Una consultoría multimillonaria que debe trabajar
Es aquí donde surge la pregunta obligada que todo villanuevense debe hacerse:
¿Para qué se contrataron y pagaron cerca de 3,350 millones de pesos en una consultoría técnica especializada?
Ese multimillonario presupuesto, financiado con las regalías que pertenecen a nuestra sociedad, tenía y tiene un objeto ineludible: traducir las realidades socioeconómicas, las alertas gremiales y las visiones de la sociedad civil al complejo lenguaje técnico y cartográfico del PBOT. La labor del equipo consultor y de la Oficina de Planeación no se agota en defender a rajatabla y con arrogancia lo que ya imprimieron en sus escritorios. Consiste, precisamente, en procesar técnicamente las modificaciones que la sociedad reclama y que el Concejo aprueba políticamente. Exigirle a la comunidad que haga el trabajo operativo que la alcaldía ya contrató y pagó a precio de oro no es solo una evasión de funciones, es una burla descarada a la inversión pública.
Los formalismos no pueden ser excusa para el desprecio técnico
La Oficina de Planeación invoca con rigidez el Artículo 101 del Reglamento Interno del Concejo para intentar desestimar el clamor popular. Desde la Veeduría Ciudadana solicitamos encarecída y formalmente a la plenaria de la Corporación a radicar sus proposiciones de manera clara, ya sean principales, supresivas o modificativas. Bastará con que se escriba con firmeza: "Suprímase el polígono X" o "Ajústense los aislamientos de áreas de protección", para que la exigencia legal quede plenamente satisfecha.
A partir de ese instante, la Alcaldía no podrá escudarse en la "insuficiencia de detalles" o en la supuesta complejidad cartográfica para engavetar las peticiones. Si el tiempo de las sesiones extraordinarias convocadas mediante el Decreto 057 de 2026 resulta estrecho, es por la misma ineficiencia de una administración que prefiere dilatar el debate en lugar de asumir el rol técnico que legal y contractualmente le corresponde.
Persistir en la estrategia de aprobar el PBOT ignorando con soberbia las pruebas fácticas y las alertas socioeconómicas aportadas por la comunidad en los cabildos abiertos configurará una flagrante Falsa Motivación y una violación insubsanable al Principio de Participación Democrática Real. Un plan de ordenamiento territorial no es un chequeo a la lista de asistencia para legalizar los honorarios de una firma consultora; debe ser el reflejo fiel de la realidad de sus habitantes.
Llamado enérgico a la Jefe de la Oficina Asesora de Planeación y a su equipo para que depongan su actitud evasiva. Al H. Concejo Municipal lo instamos a hacer respetar su investidura, a defender con dignidad su autonomía política y a no dejarse amedrentar por formalismos burocráticos. El futuro del desarrollo físico, ambiental y económico de Villanueva para los próximos doce años no se regirá por el capricho o la comodidad de una firma contratista. Se regirá por la justicia social y productiva que nuestra gente merece.





















